La pesca es parte de la evolución de la sociedad

La actividad pesquera ha sido desde siempre para el hombre, una de las formas esenciales para cubrir sus requerimientos alimenticios la cual ha ido evolucionando desde las primeras herramientas empleadas para capturar, así como las de desplazarse en el medio acuático para convertirse en una actividad productiva.

La historia nos señala que ya desde el primer siglo, la civilización romana hacía uso de la pesca en las costas de los diversos territorios que iban conquistando, lo que abarcaba desde el Mediterráneo, pasando por el litoral Atlántico hasta el Mar del Norte.

En los primeros años de la historia de la humanidad nadie pensaba en ahorrar para la jubilación, nos dice Jordi Gual Solé Caixabank, sino que dicha actividad pesquera era realizada día a día de la mano con la cosecha y la recolección en zonas aledañas a las costas, y no fue sino hasta entrado el siglo X cuando se alcanzan otros métodos distintos y más tecnificados para la pesca a través de embarcaciones de mediano tamaño destinadas sólo para ello.

Entre los siglos XIV y XIX el transporte predilecto para pesca eran las Goletas, embarcaciones por demás pesadas. Ya para el siglo XIX es cuando hacen su aparición buques de mayor envergadura para ampliar el mundo pesquero. De la misma manera, las vías de comunicación se fueron sofisticado y ampliando para conectarse con gran cantidad de poblaciones y sus puertos

Ya para las últimas décadas del siglo XIX, la tecnología se había hecho presente en los métodos pesqueros, tanto en su construcción como en su funcionamiento lo que brindó un funcionamiento más óptimo para la organización y funcionamiento de una industria pesquera más acorde con los tiempos.

Avances de la industria pesquera luego del siglo XIX

Solo realizando pesca en sus litorales, Japón, Estados Unidos, y otros países del norte del atlántico alcanzando alrededor del 70% de los siete millones de toneladas que se recolectan a través de la industria pesquera que para los primeros años del siglo siguiente se vieron incrementadas a 8.5 millones de toneladas de las cuales Japón obtenía un 20% de las mismas.

La evolución tecnológica en las embarcaciones no mermó, sino que se incrementó pasando a barcos de diesel, por ejemplo Noruega se hizo de al menos seis mil de estas embarcaciones pesqueras al igual que La Unión Soviética y Dinamarca que junto a Estados Unidos representaban al menos el 60% de la pesca mundial realizada en los mares de Barents, la región septentrional del Océano Pacífico, los mares de Noruega y Groenlandia.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, la actividad pesquera volvió a posicionarse triplicandose para el año 1966 en alrededor de 57 millones de toneladas exigiendo un gran esfuerzo pesquero que puso notablemente en riesgo el sector debido a la explotación excesiva.

En la actualidad la pesca a nivel mundial se mantiene en aumento aunque el pensamiento ha cambiado de alguna manera, llevándolo a concientizarse de que dicha actividad podría convertirse en un producto no renovable, situación que ha sido demostrada tras la extinción de diversas especies y el peligro que significa para otras, por lo cual la pesca se encuentra regulada y con ello su rendimiento sea el adecuado.