La forma en que ciertos tipos de cáncer responden a diversas dietas y cómo la dieta afecta el metabolismo de las células cancerosas se ha vuelto cada vez más curiosa incluso si tu dieta está basada en pescado. Examinaremos cómo se pueden utilizar mejor la dieta y la nutrición para controlar el cáncer en los pacientes. Las formas en que las células cancerosas utilizan los nutrientes están determinadas por los factores intrínsecos y extrínsecos de la célula cancerosa, incluidas sus interacciones con el medio ambiente. 

Estas interacciones pueden afectar la eficacia del tratamiento del cáncer. Los cambios en la dieta pueden afectar el medio ambiente al que está expuesto el tumor. Existe una clara evidencia que muestra cómo la dieta interactúa con el tratamiento y bloquea el crecimiento tumoral. El uso de alimentos no es el único determinante de la genética del cáncer. El metabolismo de las células cancerosas también se ve afectado por restricciones metabólicas ambientales y específicas de los tejidos. 

El objetivo es comprender mejor cómo las interacciones entre las células cancerosas y sus micro y macro entornos definen los déficits metabólicos del tumor y desarrollar tratamientos contra el cáncer más eficaces, incluyendo el acompañamiento de cuidados paliativos. Se sabe desde hace mucho tiempo que la dieta y la nutrición contribuyen al riesgo de cáncer. 

Por ejemplo, mientras que los estudios clínicos y de laboratorio asocian la obesidad y el consumo excesivo de calorías con un mayor riesgo de cáncer; asociaron dietas bajas en carbohidratos y grasas con una baja incidencia (frecuencia) de cáncer. Cómo la dieta afecta la progresión del tumor cuando una persona ya tiene cáncer, en contraposición al riesgo de cáncer y se sabe poco acerca de si el uso de determinadas dietas solas, puede ser basada en pescado, vegetariana o vegana o en combinación con tratamientos aumenta la esperanza de vida. Se realizan diversos estudios para comprender este tema.

Recuerde, es difícil investigar los vínculos entre la dieta y el cáncer en los pacientes porque la viabilidad, el cumplimiento y el diseño de los controles adecuados pueden plantear desafíos. Muchos de estos desafíos consisten en condiciones como la formulación dietética, la ingesta de calorías, la genética del tumor, el tipo de cáncer y la ingesta de muestras biológicas. 

El uso de modelos de cáncer animal en los que se puedan controlar puede aliviar estas dificultades hasta cierto punto. Aunque la fisiología animal difiere de las características de la fisiología humana, también se puede obtener información valiosa de estos modelos animales preclínicos, lo que nos permite refinar las preguntas que se formularán más adelante en los estudios clínicos en humanos donde todas las variables son más difíciles de controlar.

Dietas específicas y estudio de interacciones tumorales

Las dietas constan de tres categorías de macronutrientes (carbohidratos, grasas y proteínas), cada una de las cuales contribuye a la ingesta de calorías. Las dietas también contienen ingredientes que no contribuyen a la ingesta de calorías, como vitaminas, minerales y fibra. Al cambiar la proporción de estos diferentes macronutrientes en la dieta, podemos obtener dietas, cada una de las cuales tiene diferentes efectos sobre el metabolismo y la fisiología de todo el cuerpo. Surgen diferentes patrones de dieta, como una dieta restringida en calorías, cetogénica y alta en grasas. 

Dieta restringida en calorías (baja en carbohidratos) se logra típicamente mediante la restricción de carbohidratos mientras se mantienen cantidades iguales de nutrientes tales como proteínas, grasas, vitaminas y minerales para inducir niveles más bajos de glucosa e insulina en sangre. Contiene una restricción del 30-40% en las calorías totales en relación con el grupo de control. 

Las dieta cetogénicas es rica en grasas. La principal distinción es que la dieta alta en grasas todavía implica un consumo significativo de carbohidratos y conduce a diferentes efectos fisiológicos. Sin embargo, la dieta cetogénica tiene como objetivo restringir los carbohidratos. La dieta de control representa la composición de macronutrientes de una rata de laboratorio estándar de uso común: carbohidratos, grasas, proteínas y vitaminas y minerales.